Su proveedor le pasó una oferta para el suministro de un material y usted la aceptó. Sin embargo, al servirle el pedido ve que la malinterpretó y que no es lo que usted quería. ¿Puede resolver el contrato por este motivo?
Pues bien, para que un contrato pueda resolverse debe haber existido lo que se conoce como “error en el consentimiento”; es decir, el error que se produce cuando una persona presta su consentimiento para celebrar un contrato que se basa en una creencia equivocada sobre un aspecto relevante de éste.
Pero este error siempre debe ser relevante, por lo que debe haber influido de forma esencial en la toma de la decisión. Y, para que así se considere, es preciso que cumpla los siguientes requisitos:
Así pues, en casos así, examine la oferta que le presentó su proveedor y verifique los términos exactos, así como las comunicaciones cruzadas en que usted le informaba de lo que necesitaba. Si efectivamente se ha producido un error no imputable a usted, comuníqueselo al proveedor (de forma fehaciente) y solicite resolver el contrato con devolución de la mercancía o alcanzar otra solución amistosa.
Recuerde que dispone de 30 días para reclamar que lo recibido no es lo que esperaba y que, si deja transcurrir este plazo, ya no podrá acudir a los tribunales para resolver el contrato.
Nuestros profesionales le ayudarán y asesorarán en todas aquellas cuestiones o conflictos que puedan surgirle con sus proveedores.