Usted tiene un negocio cuya actividad se lleva a cabo en dos locales que tiene alquilados, pero, como quiere ahorrar costes de forma inmediata, le corre prisa dejar uno de ellos. Pues bien, en estos casos, el arrendatario debe adoptar una serie de cautelas con la finalidad de evitar posibles conflictos futuros con el arrendador.
En primer lugar, si el arrendatario toma la decisión de dejar el local y coincide con que la fecha de finalización del contrato está próxima, lo más conveniente es esperar y entregar las llaves al arrendador cuando el plazo finalice, ya que las partes han de respetar el plazo de duración que hayan pactado.
En cualquier caso, siempre hay que revisar el contrato para comprobar si existen cláusulas que contengan prórrogas automáticas, así como el preaviso que deba cumplir el arrendatario para evitarlas.
Por otro lado, si en el contrato se incluyó una cláusula que permite al arrendatario desistir anticipadamente (en definitiva, abandonar el local antes de tiempo) y quiere marcharse, deberá seguir el procedimiento acordado en el contrato (cómo se debe comunicar ese desistimiento, el plazo para realizarlo, etc.).
Si, en cambio, en el contrato no se incluyó ninguna cláusula de desistimiento, la salida anticipada del arrendatario puede considerarse un incumplimiento contractual y, por tanto, el arrendador podría reclamarle daños y perjuicios.
Por último, si finalmente el inquilino deja el local, tenga en cuenta que:
Si quiere dejar un local, nuestros profesionales le asesorarán para evitar cualquier controversia con el arrendador.