Infografía elaborada con Inteligencia Artificial – Nano Banana
La elección de una sanción específica de entre todas las que figuran en el convenio colectivo aplicable es una competencia exclusiva de la dirección de la empresa. Sin embargo, este poder no es absoluto y está condicionado por dos principios:
En general, no es obligatorio que unos hechos idénticos impliquen siempre la misma sanción para todos los trabajadores involucrados. El trato diferenciado es plenamente lícito y no discriminatorio, siempre que existan razones objetivas que lo justifiquen.
Para que una sanción distinta ante un mismo hecho sea válida, la empresa debe aplicar un criterio individualizador basado en los siguientes factores:
En definitiva, la empresa conserva la facultad de graduar la respuesta disciplinaria –siempre dentro de los límites del convenio colectivo– según las circunstancias de cada empleado. De todos modos, en caso de diferencias entre empleados, debe explicar y documentar el porqué.
Nuestros profesionales le informarán respecto a cualquier duda que tenga sobre el poder disciplinario y las sanciones a los trabajadores.